Corre, chica de campo de trigo.
Corre por los senderos de marfil
Salta los charcos llenos de estrellas nocturnas
Hacia la humilde y escurridiza felicidad
Deberás acariciar
Este precioso momento
pues se escapará entre
tus finas manos.
Un momento digno
de ser recordado
Por todos aquellos
que te apreciamos.
Y que el amor que llevas dentro
Se haga grande y explote
Y nos inunden sus pétalos
Para coronar luego toda tu vida.
Y que los perfumes de las flores
Se rindan ante la emergente alegría
Convirtiéndose en una flecha,
Una flecha suave como tu sonrisa
Que nos atravesará hasta caer
Desfallecidos ante tu belleza purísima.
Corre, chica de los atardeceres,
Corre hacia tu pareja que te espera.
Sentado ante la pequeña ventana
Cual estatua inmóvil y dormida.
Espera un rayo de tu amor
Que lo despierte y le dé vida.
Hoy será un día distinto a todos
Que será recordado en los libros
Yo estaré cerca observando.
Vine de lejos recogiendo los besos
Que los sueños me dieron para ti
Y todos estos latidos de mi corazón


