
El hombre del millón de Esperas
Cuando llega la hora de cerrar
Lo verás apoyado en la ventanilla
Esperando que acabe la cola
Y recoger el billete para la huida.
El hombre del millón de Esperas
Se asoma a ventana mirando al sol
Y espera no vivir siempre en soledad
Y espera que lleguen los días de más calor
Para correr por el pantano de la libertad
Espera que lo llames para pasear
por la orilla del tiempo
Y que las noches no sean tan frías
Y que los pasos del reloj no sean fieros.
Y que no le partas el corazón de la noche
Y que la lluvia no traiga gotas de melancolía
Y quedar lejos de discusiones y reproches
Y recostarse bajo el gran árbol de la sabiduría
Y que no se le cuele una piedra en el zapato
Y despertar siempre en su sueño preferido
Y encontrar la puerta abierta cuando está tronando
Sobre el mapa de su cerebro bebido.
El hombre del millón de Esperas
Siempre está esperando salir de la monotonía
Está esperando distinguirse en la multitud
No pasar de largo por la vida
El hombre del millón de Esperas
Solo espera cumplir todas sus promesas.
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