en estos días de mentiras piadosas,
en estos de graves promesas que no se cumplirán,
en estos días de abrazos con puñal en la mano
todos quieren un gato de yeso para su estante,
todos quieren ser ese señor importante
pero no nos sacaran de ningún apuro
no te fíes de ellos
no se fie nadie
porque no se acordaran de ti
cuando suban escalera en ascensores
y te miren desde su trono
hecho con el sudor de tu frente
y con tus huesos molidos.
GOLPEANDO la puerta, estoy cansado
de golpear la puerta diariamente,
hay una fiesta ahí dentro,
una fiesta tan divertida y alegre,
la gente cuenta chistes y ríe
y nadie oye mis golpes tan fuertes.
Golpeando la puerta, estoy cansado
de oír unos rumores diariamente,
repartieron entradas para el concierto
y me dijeron que esperara el siguiente.
Han puesto un cartel que dice completo,
se ríen desde la ventana de color verde,
verde de esperanza, amarilla de gracia
marrón de tristeza y gris de muerte.
Golpeando la puerta, estoy enfadado
me arrastré con sudor en mi frente,
gasté varios zapatos corriendo
detrás de sus harapientos trenes.
Soporté sus cambios de decisiones,
sus gritos de dolor de vientre,
sus peleas en la tarde lluviosa
en la mañana que amanece.
Golpeando la puerta, estoy cansado,
pusieron condiciones para el siempre
condiciones para la vida
condiciones para estar alegre
condiciones para el trabajo
de los que esperan pacientes
que el sufrimiento, la opresión
y las mentiras sean leves.
Golpeando la puerta me voy
donde no haya mala suerte,
donde todo sea verdad
para repartirla cordialmente
y no haya condiciones
para el que se revuelve
ante la cruel sumisión del que ostenta
el poder entre los dientes.